Pese a que no existe una razón científica, el número trece está estrictamente asociado a sucesos históricos y religiosos catastróficos.
Tal vez sea esa la razón por la cual, especialmente los habitantes del mundo occidental, en muchos casos alteran sus comportamientos cuando llega el día trece de cada mes, evitando viajes, tomar decisiones importantes, someterse a una cirugía y otros.
Especialmente si es martes o viernes.