¿Sabes qué es la misofonía?

figura 1.jpg

La misofonía, también conocida como fobia al sonido, es una afección neurológica caracterizada por una fuerte reacción emocional a los sonidos cotidianos, como el tecleo en una computadora, la masticación de chicles, el carraspeo o incluso la respiración de otra persona.

Es un trastorno crónico, poco frecuente, que causa en los pacientes irritabilidad, rabia o estrés al percibir algunos sonidos.

El cuadro se conoce también con el nombre de síndrome de hipersensibilidad selectiva a un determinado sonido que incluso puede ser de muy baja frecuencia.

Los pacientes con misofonía experimentan fuertes emociones negativas que van desde una leve molestia hasta una ira intensa o miedo y pánico cuando escuchan esos sonidos.

Con frecuencia también experimentan aislamiento social debido a su incapacidad para hacer frente a entornos con ruidos o conversaciones fuertes.

Hipersensibilidad y misofonía

La misofonía es una condición neurootológica en la que el cerebro interpreta ciertos estímulos auditivos como amenazas.

La afección fue descubierta por dos otorrinolaringólogos estadounidenses que observaron que algunas personas experimentaban irritabilidad, latidos cardíacos elevados, tensión muscular y sudoración en respuesta a sonidos como masticar, teclear y toser, así como otras respuestas de estrés y emociones negativas fuertes.

La causa de esta afección es desconocida, aunque se supone que puede relacionarse con una hipersensibilidad del sistema nervioso central o la sobreactivación de regiones específicas del cerebro en respuesta a estímulos auditivos.

Otras teorías sugieren que los factores psicológicos, como la exposición al ruido infantil, el trauma o incluso una predisposición genética, pueden causar misofonía.

Los especialistas en fonoaudiología han estimado que alrededor del cincuenta por ciento de los pacientes con acúfenos podría sufrir esta afección y confirmaron que, aunque suele presentarse en la infancia, también puede manifestarse por primera vez a cualquier otra edad.

También consideran que si el trastorno no se trata, empeora con la edad, y que en muchos casos el trastorno convive con la hiperacusia que es la percepción de sonidos en forma anormalmente alta.

Diagnóstico y tratamiento

La misofonía es una condición difícil de explicar y comprender y el diagnóstico no es fácil.

Las pruebas deben ser llevadas a cabo, de manera individual, por un profesional médico, ya que no existen pruebas específicas.

La reacción en forma extrema a los sonidos indicará al profesional el grado de la afección.

La terapia cognitiva conductual es uno de los tratamientos más recetados por los médicos para la misofonía.

Les enseña a los pacientes cómo comprender sus reacciones a diferentes sonidos y cómo manejar mejor esas reacciones.

Otras tratamientos recomendados incluyen terapia de sonido, musicoterapia y cambios en el estilo de vida, como evitar los sonidos desencadenantes y, si es necesario, usar tapones para los oídos o auriculares con cancelación de ruido.

En algunos casos también se recetan medicamentos para controlar la ansiedad.

Las técnicas de atención plena y meditación son otra opción para tratar los síntomas de la misofonía.

Para las personas afectadas por esta patología, las interacciones sociales se vuelven difíciles.

En general tienen una sensación de exclusión de la sociedad, que puede verse exacerbada si la persona no tiene acceso a sistemas de apoyo que comprendan sus desafíos.

También pueden enfrentar el estigma de familiares o compañeros que creen que exageran sus síntomas de manera conciente, para “hacerse los difíciles”.

El paciente no debe avergonzarse ni sentirse culpable por necesitar un lugar tranquilo para trabajar, o un tiempo alejado del ruido del mundo para poder recuperar un estado emocional de tranquilidad.

La decisión de demostrar a los demás que padece un trastorno que no es inventado sino que está documentado en diversas investigaciones, y el tomarse un tiempo para sí mismo y ser consciente de sus emociones, puede ayudar a quienes padecen misofonía a mantenerse conectados con el entorno sin sentirse abrumados.

En el trabajo, tener una conversación abierta sobre la misofonía con sus compañeros y sus superiores puede ayudar para lograr una mejor comprensión de sus requisitos acerca de las adaptaciones necesarias en el ambiente laboral.

Responder

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.


  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato