Guarda los alimentos en envases que no liberen toxinas

Debido a los efectos ambientales de los envases de plástico no degradable, muchas personas y grupos ambientalistas están luchando para promover envases de alimentos más sostenibles.
El uso generalizado de recipientes descartables contribuye a la generación de grandes cantidades de desechos que provocan contaminación y toxinas ambientales.
Pero es fundamental que tengas en consideración también el hecho de que los envases de plástico que usas actualmente en la vida diaria, liberan toxinas que se transmiten a los alimentos guardados en su interior y afectan tu salud.
Opciones de envases saludables y ecológicos
Envases de vidrio
El vidrio tiene multitud de usos y beneficios para la vida diaria.
Es un material reutilizable, reciclable y duradero, fácil de limpiar y usar como empaque de alimentos.
Cuando se trata de envases para transportar alimentos es probable que las tapas estén confeccionadas con plástico, para evitar la fuga del contenido.
En esos casos es mejor elegir contenedores cuyas tapas no contengan bisfenol-A, una sustancia química utilizada en la fabricación de algunos plásticos, que produce alteraciones en el equilibrio hormonal y puede ser cancerígeno.
En la alacena, los frascos de vidrio con tapas herméticas de acero inoxidable para guardar alimentos a granel como harinas, granos y especias, son los más adecuados.
Envases de acero inoxidable
El acero inoxidable apto para uso alimentario es duradero y resistente al calor, lo que lo convierte en una opción segura para el almacenamiento de alimentos.
También es reutilizable y reciclable.
Al igual que los envases de vidrio, los de acero inoxidable que se usan para transportar alimentos suelen tener tapas de plástico.
Pero la mayoría usa silicona para evitar las fugas, ya sea a través de un sello de silicona con clips de acero con cerradura o tapas de silicona libres de BPA.
Envases de bambú
El bambú es biodegradable, duradero y resistente al calor.
Los envases de alimentos que contienen bambú incluyen frascos de vidrio para la alacena con tapas de bambú, cajas de pan y tazones para servir.
Por supuesto, los recipientes para alimentos hechos de bambú u otras fibras vegetales, como el arroz, son menos duraderos que los de vidrio o acero inoxidable.
Tipos de plástico a evitar
Los productos plásticos a base de petróleo no son biodegradables, es decir que no se descomponen en sustancias naturales.
Al ser desechados liberan fragmentos, conocidos como micro y nanoplásticos, que contaminan el medio ambiente y amenazan los ecosistemas naturales y la salud humana.
El bisfenol-A es un aditivo plastificante que se usa para fabricar cloruro de polivinilo, un material que se usa en muchos productos de plástico.
El bisfenol-A no solo se acumula en el medio ambiente, sino que también migra del empaque de los alimentos al alimento mismo.
Cuando se ingiere, puede aumentar el riesgo de infertilidad, síndrome de ovario poliquístico y otros trastornos metabólicos, provocando también efectos sobre la salud del cerebro y la próstata de fetos, bebés y niños.
Cómo reducir el uso de envases de plástico
Elige sorbetes reutilizables de metal o bambú en lugar de los descartables de plástico. Existen cepillos especiales para el mantenimiento higiénico de estos productos.
También puedes elegir usar sorbetes de papel de un solo uso que son biodegradables y ecológicos.
En el hogar usa filtros de agua como reemplazo del agua envasada. No sólo contribuirás al equilibrio ecológico sino que también puedes ahorrar mucho dinero y el esfuerzo de transportar tantos envases.
Omite el uso de vajilla y cubiertos descartables en las reuniones familiares o cuando compres alimentos preparadosen en las rotiserías. Lleva tu propio recipiente reutilizable.
Reemplaza los recipientes de plástico para transportar alimentos por los fabricados con los materiales mencionados más arriba.
Compra productos plásticos biodegradables, fabricados con materias primas renovables, en lugar de plásticos convencionales a base de petróleo.