El fentanilo aumenta las muertes adolescentes por sobredosis

En los Estados Unidos las muertes de adolescentes, entre los catorce y los dieciocho años, provocadas por sobredosis de drogas han aumentado drásticamente en los últimos dos años, pese a que el consumo se ha mantenido estable.
Un estudio realizado en Ontario (Canadá) informó resultados similares.
Según estas investigaciones, el aumento de las muertes se produce porque las drogas ilícitas se mezclan, cada vez más, con fentanilo.
Qué es el fentanilo
El fentanilo es un opioide sintético que generalmente se usa para tratar a las personas con dolor crónico severo o dolor severo después de una cirugía.
Es similar a la morfina.
Puede ser cincuenta veces más fuerte que la heroína y cien veces más fuerte que la morfina.
El problema del aumento de muertes en adolescentes se debe a que la mayoría de ellos no saben que están consumiendo esta droga.
Desde el año 2015, el fentanilo del mercado negro se ha agregado cada vez más a píldoras falsificadas que se asemejan a los opioides, las benzodiazepinas y otros medicamentos recetados.
Pero los adolescentes no saben que se trata de píldoras falsas y creen que están consumiendo medicamentos recetados, aunque los compran de manera ilegal.
El fentanilo suele encontrarse en pastillas que se venden como heroína o medicamentos prescriptos, pero a veces también está presente en las drogas de fiesta, como la cocaína.
La Administración de Control de Drogas (DEA), informó que dos miligramos de fentanilo pueden ser letales según el tamaño corporal, la tolerancia y el uso anterior de drogas que haya tenido el consumidor.
Se ha comprobado que los medicamentos falsificados que se venden en las calles y consumen los adolescentes contienen cantidades iguales y frecuentemente superiores a dos miligramos de fentanilo.
Algunas de las drogas que los adolescentes compran creyendo que son medicamentos recetadas, incluyen a la oxicodona y a las benzodiazepinas, medicamentos que tomados solos son relativamente seguros.
Pero si las pastillas falsificadas contienen fentanilo son mucho más tóxicas.
Cómo controlar el fentanilo
Varios médicos han expresado que, a pesar de los peligros del fentanilo ilícito, este fármaco y otros opioides desempeñan un rol importante en el control del dolor.
Por supuesto, siempre bajo la supervisión de un profesional médico autorizado.
Esto incluye a los pacientes con cáncer y muchos otros que tienen dolor severo y crónico.
También han considerado que sería oportuno informarle a la población en general que, a menos que un medicamento de este tipo sea recetado por un profesional médico con licencia, y dispensado por una farmacia legítima, no debería ser consumido, porque no se puede saber si es falso o legítimo.
¿Qué pueden hacer los programas de prevención de consumo de drogas en el caso de los adolescentes?
Los expertos consideran que la forma más positiva es acercarse a ellos y hablarles con total franqueza sobre el fentanilo y su peligrosidad.
Es fundamental hacerlos conscientes de los riesgos reales y desafiar cualquier creencia que tengan que no sea verdadera.
Es más probable que los adolescentes reaccionen de manera positiva si comprenden que se les está dando información precisa sobre peligros genuinos.
Los jóvenes deben saber que las pastillas que se venden fuera de las farmacias autorizadas, como medicamentos con receta, suelen ser falsas, con dosis y niveles de pureza desconocidos.
En este sentido, el fentanilo que se vende en pastillas de colores en algunas lugares festivos, en realidad podría ser menos peilgroso, porque en gran medida no puede ser confundido con un medicamento legítimo.
Y también es importante enseñarles a los adolescentes que nunca deben consumir nada en solitario y la forma de revertir una sobredosis con el antídoto para opioides naloxona.
Según declaró públicamente una especialista, la reacción común en muchos adolescentes cuando se les plantea francamente el tema, es reconocer la gravedad del peligro.
Muchos deciden que no vale la pena consumir drogas.
Pero para quienes no se sienten disuadidos, la esperanza es que estén armados con estrategias para protegerse.
Por supuesto la estrategia fundamental pasa por comprender por qué recurren a las drogas y ofrecerles medios más seguros para satisfacer sus necesidades psicológicas y sociales.
Quienes están en mayor riesgo de volverse adictos a menudo manifiestan temperamentos muy particulares desde la infancia temprana.
No sólo se trata de enseñar a rechazar las drogas sino también de darles a los adolescentes las herramientas para reducir la experimentación y disminuir el consumo excesivo y frecuente.