Cultiva la autoestima

Casi todas las personas cuestionan su confianza en sí mismas y sus habilidades, de vez en cuando.
Pero si dudas constantemente de ti y de tus capacidades, o te cuesta considerar cuáles son tus fortaleza y habilidades, es posible que tengas una baja autoestima.
Afortunadamente puedes cambiar estas percepciones, y cultivar una mayor consideración por ti mismo, lo que cual te ayudará a conseguir mayor bienestar en tus relaciones con los demás y también contigo mismo.
Qué es y cómo surge la autoestima
Si tienes una percepción positiva de ti mismo, podrías decir que tienes una autoestima alta.
La autoestima combina una visión positiva pero realista de ti mismo, la capacidad para luchar por tu superación personal y la confianza en tus habilidades para enfrentarte a situaciones desafiantes.
Las experiencias en la infancia, como el amor y la crianza, las reglas y las expectativas, las recompensas y los elogios, dan forma a nuestra autoestima como adultos.
Pero aun cuando tu infancia no haya sido beneficiada con una crianza que haya favorecido tu autoestima, hay muchas cosas que puedes hacer para mejorar tu situación y tus relaciones con los demás.
Beneficios de una autoestima alta
Una alta autoestima puede ser parte integral de una sensación de bienestar personal y buena salud mental.
Y puede conducir a una mejora de las siguientes áreas de tu vida.
Relaciones sociales. Si te valoras a ti mismo de la manera adecuada, lograrás establecer relaciones con personas que te valoren tanto como tú te valoras. Y eso hará que tengas relaciones más satisfactorias.
Trabajo. Una alta autoestima puede mejorar tus relaciones con tus compañeros de trabajo y permitirte enfrentar grandes desafíos, por lo que te sentirás más satisfecho con los resultado y experimentarás mayor éxito.
Salud mental. Una mayor autoestima puede reducir las posibilidades de que experimentes afecciones de salud mental, como depresión o ansiedad, porque será menos probable que te involucres en la rumiación de pensamientos negativos, no deseados o perturbadores.
Menor riesgo de ser víctima de comportamientos antisociales. Una alta autoestima evitará que te veas involucrado en comportamientos antisociales, como violencia o manipulación, porque la baja autoestima puede convertirte en una persona que siempre trata de complacer a los demás para lograr su aprobación, o bien es incapaz de establecer límites a terceros.
Cómo incrementar tu autoestima
La autoestima se relaciona con tu percepción de quién eres, por lo tanto tómate un tiempo para considerar lo que piensas de ti mismo.
- Profundiza en tus creencias para aprender más sobre cuáles son tus valores.
Por ejemplo plantéate si tu autoestima depende de los éxitos que puedes obtener en las distintas actividades que desempeñas: el trabajo, las relaciones sociales, la posición social o económica. Y considera por qué te has centrado en alguna de esas creencias a lo largo de los años.
Es una manera de conocer dónde tu autoestima puede necesitar una mayor atención.
- Ten en cuenta que las personas que te rodean pueden reforzar tu baja autoestima o ayudar a aumentarla.
Construye conexiones positivas, con personas con las que te sientas cómodo hablando de tus pensamientos y sentimientos, que te ofrezcan apoyo y te ayuden a solucionar tus conflictos con respeto por tus propias creencias, no con imposiciones personales.
Presta atención a cómo te hablas a ti mismo. Nunca te menosprecies. El diálogo interno negativo impacta tanto en tu salud mental como en tus relaciones con los demás.
Reconoce y registra tus logros, por supuesto con un criterio realista.
Te ayudará a conocer tus puntos fuertes y eso podría beneficiarte, especialmente a la hora de conseguir un trabajo que sea satisfactorio para ti y te permita crecer.
- Cultiva una mentalidad de crecimiento, y siente que tú puedes crecer, aprender y asumir nuevos desafíos. Si te enfocas en el crecimiento, ya sea en el área personal, laboral o social, lograrás lo mejor para ti.