Piercings: cómo prevenir complicaciones

imagen 1.jpg

El lóbulo de la oreja es el sitio más universal para la perforación del cuerpo, pero definitivamente no es la única opción que existe.

Aproximadamente uno de cada cuatro adolescentes tiene un piercing en algún otro lugar. Se pueden perforar la lengua, los labios, la nariz, las cejas, los pezones, el ombligo y los genitales.

A lo largo de la historia, el piercing corporal ha sido un símbolo de belleza, sexualidad y ritos de iniciación.

La realeza maya se perforaba la lengua y los genitales, y en la actualidad, la perforación del cuerpo sigue siendo común en las sociedades tribales de África, Asia y América del Sur.

En el mundo occidental el uso de piercings se generalizó durante la década de 1990 y quizás sea ahora más popular que nunca, especialmente entre los adolescentes o adultos jóvenes.

Si bien los piercings pueden ser artísticos, conllevan riesgos de infección, reacciones alérgicas, cicatrices y pérdida de orina, entre otros.

Si bien no necesariamente deben evitarse, quienes se sometan a uno deben ser conscientes de los riesgos y las mejores prácticas.

También es fundamental distinguir los piercings relativamente seguros de los más problemáticos y potencialmente peligrosos.

Riesgos y complicaciones de los piercings

Un piercing implica la creación de una abertura en una parte del cuerpo para la inserción de joyas.

Rara vez se hace con un agente anestésico.

Cualquier tipo de perforación presenta un riesgo de complicaciones.

Infección en el sitio perforado. Cada vez que se rompe la barrera protectora de la piel, existe el riesgo de infecciones locales por estafilococos o estreptococos.

El ombligo es el que tiene más probabilidades de infectarse debido a su forma. Las infecciones a menudo se pueden tratar con una buena higiene de la piel y medicamentos antibióticos, sin necesidad de remover la joya.

Infecciones del torrente sanguíneo. Con cualquier perforación, existe el peligro de este tipo de infección, incluidos los virus de la hepatitis B o C y el tétanos.

Es importante estar al día con las vacunas, especialmente contra la hepatitis B y el tétanos, antes de perforarse.

Traumatismo dental. El astillado de los dientes es el problema dental más común relacionado con la perforación de la lengua.

Las joyas para labios o lengua también pueden causar problemas en las encías y dañar el esmalte.

La infección de la boca o los labios puede causar problemas para hablar, masticar o tragar, o edema que puede obstruir la garganta.

Reacciones alérgicas. La alergia al níquel es un riesgo muy común y potencialmente grave de perforación.

Por lo tanto, se deben evitar las joyas que contienen níquel, y es importante saber que algunas joyas de oro blanco contienen níquel.

Las joyas de mala calidad también pueden causar los mismos problemas que el níquel. Y como los adolescentes con frecuencia tienen un presupuesto ajustado, pueden comprar joyas de mala calidad.

Piercings en el pene. Cuando se perfora el pene, se puede esperar un pequeño sangrado, pero a veces puede ocurrir un sangrado severo.

Cuando el piercing se produce al final del pene, se asocia con un estrechamiento de la abertura para la orina; a veces, se crean nuevos tractos que filtran semen y orina.

En raras ocasiones, se asocia con carcinoma de células escamosas del pene.

Piercings en niños. Son poco comunes, excepto en las orejas, pero la perforación debe quedar a cargo de un técnico, enfermero o médico experimentado.

Debido a que el cuidado adecuado es crucial para disminuir las posibilidades de infección, las perforaciones deberían realizarse una vez que el niño sea lo suficientemente maduro para cuidar el área.

Medidas de seguridad a considerar

Para asegurarte de que el piercing se realice de manera segura es importante tener en cuenta ciertos detalles relacionados con el lugar y la persona que lo realiza.

Elige un estudio de perforación de buena reputación, donde los empleados estén debidamente capacitados.

Asegúrate de que el perforador se lave las manos y use un par de guantes desechables nuevos para cada perforación.

Asegúrate de que el perforador use una aguja nueva, estéril y desechable para crear el orificio y luego inserte una pieza de joyería que sea nueva e hipoalergénica, de acero inoxidable quirúrgico, titanio, niobio u oro de catorce o dieciocho quilates; no oro blanco, porque puede contener níquel, como ya se mencionó.

Hay que tener especial atención con las perforaciones en la oreja. Suelen hacerse con pistolas perforadoras reutilizables que no se pueden esterilizar adecuadamente.

Asegúrate de que el perforador use una máquina de esterilización por calor (autoclave) para esterilizar todo el equipo no desechable después de cada perforación.

Cuida bien tu piercing

La piel alrededor de una perforación nueva puede estar hinchada, enrojecida y sensible durante unos días; también puede sangrar un poco.

Si la hinchazón, el enrojecimiento y el sangrado duran más de unos pocos días, comunícate con un médico.

El tratamiento oportuno puede ayudar a prevenir complicaciones potencialmente graves.

Responder

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.


  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato