Medicamentos que pueden afectarte en el gimnasio

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Tal vez no lo sabías, pero algunos medicamentos de venta libre y/o recetados pueden afectar tu desempeño en el gimnasio.

Por eso puede ser importante saber en qué horario debes tomar tus dosis diarias y cuántas horas debes dejar transcurrir entre la toma y la ejercitación.

Aunque no todas las personas reaccionan igual y hay muchos factores que pueden afectar el entrenamiento, los medicamentos que detallamos a continuación deberían ser tenidos en cuenta.

Estatinas

Las estatinas son medicamentos indicados frecuentemente para la reducción del colesterol.

La simvastatina, la atorvastatina y la rosuvastatina son algunos de los medicamentos más recetados.

Un efecto secundario común de estos medicamentos es el dolor muscular, razón por la cual algunas personas dejan de tomarlos.

Si los consumes, debes controlar la aparición de nuevos dolores musculares o calambres que puedan aparecer al comienzo del tratamiento.

El dolor muscular debería mejorar después de algunas semanas de iniciada la terapia con estatinas.

Mientras tanto, si sientes dolores nuevos deberías modificar tu rutina de ejercicios para reducir el exceso de tensión muscular. Por ejemplo, por un tiempo puedes privilegiar el ejercicio cardiovascular sobre el de resistencia, e incrementar los estiramientos.

Diuréticos

Los diuréticos son indicados por el médico para tratar la presión arterial alta y la insuficiencia cardíaca.

Suelen prescribirse tiazidas, diuréticos del asa y diuréticos ahorradores de potasio, según la patología.

Estos medicamentos ayudan al cuerpo a eliminar líquidos y reducen la presión sobre los vasos sanguíneos, pero pueden aumentar el riesgo de deshidratación.

Si tomas diuréticos, debes estar atento a los signos de deshidratación, como mareos o aturdimiento, especialmente al comienzo del tratamiento.

Además debes considerar beber agua antes y después del entrenamiento, y también a lo largo de todo el día, especialmente durante la época estival.

Antihipertensivos

Los betabloqueantes, los bloqueadores de los canales de calcio, los inhibidores de la ECA y los bloqueadores de los receptores de angiotensina son los medicamentos antihipertensivos más recetados.

Si los usas debes estar atento a los signos de presión arterial baja que pueden ocurrir después del ejercicio, como mareos o sensación de desmayo.

También debes tener cuidado cuando cambias la posición, de sentado o acostado a la posición de pie. Un descenso brusco en la presión arterial puede ocurrir con el cambio de posición, causando mareos.

Los betabloqueantes, como el metoprolol, el atenolol y el carvedilol, conllevan precauciones adicionales para los pacientes diabéticos porque no sólo reducen la presión arterial, sino que también pueden enmascarar los signos y síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre, que por lo común se presenta con sudoración, temblores y sensación de ansiedad.

Los betabloqueantes no enmascaran la sudoración pero pueden hacer pasar desapercibidos los temblores y la ansiedad propios de una hipoglucemia durante el entrenamiento, lo cual es muy peligroso para la salud.

Sedantes

Los medicamentos con efecto sedante pueden causar sueño, somnolencia y aturdimiento, lo cual puede reducir tus niveles de energía o resistencia para hacer ejercicio.

Es importante que tengas en cuenta que no sólo tienen un efecto sedante los psicofármacos sino también algunos medicamentos antialérgicos.

Debido al efecto de estos medicamentos, los accidentes y las caídas provocadas por una falta de coordinación en los movimientos y una reacción lentificada, pueden tener resultados fatales.

El uso de la caminadora o la elíptica puede ser peligroso si estás consumiendo pastillas para dormir, ansiolíticos, antialérgicos, analgésicos opioides y relajantes musculares.

Estimulantes

Los medicamentos estimulantes, especialmente los utilizados para el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), pueden aumentar la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria, de modo que es recomendable tomarlos después de los entrenamientos.

Los estimulantes también suelen prescribirse para tratar la narcolepsia.

Pueden enmascarar la fatiga inducida por el ejercicio, lo que hace que sea más difícil saber cuándo has alcanzado tu límite, y pueden causar temblores en las manos, y hacerte sentir irritable y ansioso.

Cómo ejercitar de manera segura si tomas medicamentos

Mantente conciente de cómo te sientes mientras ejercitas. Es la mejor manera de saber si los medicamentos están afectando la calidad y la intensidad de tu programa de ejercicios.

Presta especial atención a síntomas como mareos, fatiga, frecuencia cardíaca elevada, dificultad para recuperar el aliento, calambres musculares y sudoración excesiva.

Si consumes betabloqueantes y realizas entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT, por sus siglas en inglés), la capacidad de aumentar la frecuencia cardíaca está limitada por el medicamento. Tambièn se pueden ver afectadas la carrera de larga distancia y el entrenamiento de fuerza.

Pide consejo a tu médico sobre cómo transitar la actividad física mientras tomas medicamentos y cómo reducir sus efectos secundarios.

Consulta también cuál es el mejor momento para tomar los medicamentos en relación con el ejercicio. La intensidad y el tipo de ejercicio que practicas son factores importantes para determinar el momento óptimo para tomar tus medicamentos.

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