Un nuevo brote mortal: el virus de Marburgo

La Organización Mundial de la Salud informa sobre un brote del virus de Marburgo, aparecido en Guinea Ecuatorial, que ha matado a nueve personas a poco de su aparición.
También se detectaron dos casos sospechosos en Camerún.
Qué es el virus de Marburgo
El virus de Marburgo está relacionado con el virus del ébola.
De las nueve víctimas fallecidas con síntomas consistentes con Marburgo, solamente una dio positivo para el virus en los análisis de muestras de laboratorio.
No se pudieron obtener muestras de las otras ocho personas que murieron, pero todas presentaron síntomas similares y es probable que formaran parte de una misma cadena de transmisión.
Otros dieciséis casos, sospechosos de la enfermedad, fueron ingresados con síntomas leves en diversos establecimientos de salud; y hay más casos que están siendo observados en sus domicilios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se está encargando de monitorear la situación y también de proveer equipos de protección al personal de la salud.
La enfermedad del virus de Marburgo es una fiebre hemorrágica viral altamente infecciosa, rara en los humanos, que se contagia de animales a personas y luego de persona infectada a personas que son contacto estrecho.
El virus de Marburgo se puede transmitir a las personas a través de murciélagos frugívoros africanos infectados, o de su orina y/o excrementos.
Esto puede ocurrir cuando trabajadores o turistas ingresan a cuevas o forestas habitadas por estos murciélagos.
Luego se propaga entre personas a través del contacto directo con la sangre, las secreciones y los fluidos corporales de personas infectadas, y también mediante el contacto con superficies y materiales contaminados.
Los trabajadores de la salud y los familiares de pacientes infectados están en riesgo si no toman precauciones estrictas para el control de infecciones.
El contacto directo con el cuerpo de una persona muerta por la enfermedad también puede contribuir a la transmisión del virus.
Los primeros brotes conocidos de esta enfermedad se asociaron con el trabajo de laboratorio con monos verdes africanos originarios de Uganda.
Síntomas y tratamiento
La enfermedad causada por el virus de Marburgo puede ocurrir abruptamente, según la OMS, con fiebre alta, dolor de cabeza intenso y malestar general severo.
Otros síntomas comunes incluyen:
dolores musculares;
dolor y calambres abdominales;
náuseas;
vómitos;
diarrea.
Durante esta fase, los pacientes tienen una apariencia demacrada, con ojos hundidos, rostros inexpresivos y letargo.
La muerte suele ocurrir entre ocho y nueve días después del inicio de los síntomas y es precedida por una hemorragia importante y daño multiorgánico.
Por el momento no existen vacunas ni terapias antivirales para tratar la enfermedad por el virus de Marburgo.
La rehidratación con líquidos orales o intravenosos, el mantenimiento de los niveles de oxígeno y el tratamiento de síntomas específicos pueden ayudar a mejorar la supervivencia de los enfermos.
La OMS dice que los anticuerpos monoclonales que se están desarrollando o los antivirales que se han utilizado en ensayos clínicos para la enfermedad del virus del Ebola también podrían probarse para la enfermedad del virus de Marburgo.
Algunos científicos consideran que el Remdesivir, aprobado para uso humano en el tratamiento de COVID-19, probablemente sea la intervención más realista y rápida que podría implementarse.
La mejor opción para controlar la transmisión es el rastreo de contactos y el manejo médico de los casos.
Es fundamental considerar que el cambio climático puede provocar la salida de muchos animales de sus hábitats habituales hacia zonas más pobladas.
Y también los riesgos aumentan a medida que los humanos invaden la áreas silvestres.
De manera que lo más importante para controlar estas zoonosis sería desarrollar vacunas antivirales y tratamientos efectivos para superarlas.