Cómo prevenir el mal aliento

El mal aliento no depende exclusivamente de la higiene bucal.
A todos nos debe haber sucedido, al menos alguna vez, despertarnos por la mañana con un olor desagradable en la boca, pese a que nos habíamos higienizado perfectamente la noche anterior.
Causas del mal aliento
El mal aliento puede ser provocado por diversas causas, entre las que se encuentran algunos alimentos, enfermedades y hábitos. Y, en muchos casos, es pasajero.
Comer ciertos alimentos, como cebollas, ajo y algunas especias, por ejemplo, puede causar mal aliento, porque una vez digeridos ingresan al torrente sanguíneo, llegando hasta los pulmones y afectando el aliento.
También los fumadores suelen tener mal aliento, porque el cigarrillo afecta las mucosas bucales y las encías.
Las caries, la enfermedad periodontal y las llagas bucales también pueden producir mal aliento, al igual que la sinusitis y las infecciones de garganta.
El reflujo gastroesofágico y el consumo de algunos medicamentos, especialmente de aquellos que provocan sequedad de boca, también pueden provocar un olor desagradable.
El mal aliento persistente es producto de cierto tipo de bacterias que viven en nuestra boca.
En este caso, según han demostrado varias investigaciones recientes, el consumo de probióticos puede combatir a las bacterias indeseables.
Halitosis y probióticos
La superficie irregular de la lengua puede atrapar bacterias que contribuyen al mal aliento.
Un metaanálisis reciente ha demostrado que el mal aliento puede deberse al desequilibrio de la microbiota intestinal bucal, responsable de algunas de las enfermedades bucodentales más comunes.
Lo cual permite suponer que el uso de probióticos podría ser una solución para el problema del mal aliento.
Si tenemos un grupo de bacterias que producen un resultado negativo y las reemplazamos por bacterias beneficiosas para la salud es casi seguro que el resultado será favorable.
Aunque los resultados de este estudio no sean concluyentes, indican que lo que comemos importa con respecto a la salud intestinal y bucal, aunque aún se ignora si los probióticos resuelven el mal aliento de manera permanente y para todas las causales.
Los alimentos que contienen bacterias probióticas incluyen al yogur y el pan de masa fermentada.
Por supuesto también podemos adquirir suplementos probióticos en las farmacias, pero al parecer es preferible recurrir a los probióticos de los alimentos para obtener mejores resultados.
Lo que sí resulta indudable es que un microbioma más diverso puede permitir que el cuerpo digiera una variedad más amplia de alimentos, evitando la halitosis.
Consumir una dieta que ayude a propagar una cantidad y calidad diversa de bacterias intestinales “buenas” ayuda a mantener no sólo la salud intestinal y oral, sino también el bienestar general.
Tratamiento de la halitosis
En los casos leves, la goma de mascar, los enjuagues bucales y otros productos diseñados para combatir el mal aliento, como los refrescantes en aerosol, pueden ser discretos y convenientes para llevar, pero no brindan una solución definitiva.
Si no puedes tratar tu halitosis en casa, el siguiente paso es consultar con un profesional médico u odontólogo para investigar la causa del desagradable problema.
No hay que ignorar los casos crónicos de mal aliento, porque pueden estar advirtiendo sobre alguna patología desconocida.
Además, el mal aliento es tratable. Y la mejor manera de hacerlo es consultando periódicamente a los profesionales de la salud.