La soledad y la infelicidad aceleran el envejecimiento

Una reciente investigación realizada en Hong Kong ha demostrado que algunos problemas psicológicos pueden afectar el envejecimiento tanto como el estilo de vida, el estrés y la genética de una persona.
O sea que la salud mental es un factor de riesgo de envejecimiento acelerado.
Salud física y salud mental
El objetivo principal del estudio fue mostrar que las personas pueden mejorar su salud física al enfocarse en su salud mental.
El envejecimiento es un fenómeno multifacético que no solamente depende de componentes orgánicos y fisiológicos sino también de componentes sociales y económicos, y por lo tanto no debería ser reducido sólo a componentes biológicos.
Salud mental y envejecimiento
Para estudiar el impacto de la salud mental en el envejecimiento los investigadores desarrollaron un reloj de envejecimiento que en lugar de medir la edad cronológica mide la edad biológica de una persona, utilizando pruebas de sangre, genéticas y de ADN.
Lo utilizaron para medir el efecto de los factores de salud física y mental en doce mil adultos.
El tabaquismo representó el principal factor físico.
Los problemas de salud mental incluidos fueron depresión, trastornos del sueño, sentimiento de infelicidad y soledad.
También consideraron el estado civil y el área habitacional.
El análisis de los datos demostró que el tabaquismo aumentaba el ritmo de envejecimiento en 1,25 años, los trastornos del sueño lo incrementaban en 0,44 años.
El estado civil casado, por el contrario, disminuía el envejecimiento en 0,59 años.
Pero cuando se combinaban todos los factores psicológicos incluidos en el estudio, el envejecimiento se aceleraba en 1,65 años, una tasa más alta que la que presentaban los fumadores.
Las variables psicológicas incluidas fueron:
sentirse molesto
sentirse deprimido
sentir miedo
sentirse solo
estar inquieto
falta de concentración
desesperanza
Estos resultados demuestran que las terapias de salud mental pueden extender la vida de manera tangible. Y, por supuesto, que lo hacen mejorando la calidad de vida de las personas.
Una explicación plausible para el hecho de que los problemas de salud mental afecten de manera tan decisiva al envejecimiento reside en el hecho de que pueden afectar el estilo de vida de quienes los padecen.
Las personas con depresión o ansiedad pueden ser, por ejemplo, más sedentarias, y tienden a descuidar los factores de salud, como la alimentación y el sueño.
Si alguien está estresado, eso puede conducir a malos resultados de salud en general, solo por su biología, porque aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
Cómo cuidar tu salud mental
Si experimentas problemas de salud mental, como soledad o depresión debes consultar a tu médico de cabecera o a un profesional de la salud mental.
Muchas personas rechazan la posibilidad de realizar consultas terapéuticas por problemas emocionales, porque consideran que eso está reservado a los enfermos con patologías severas.
Pero este concepto ya está perimido.
Ya no es mal visto recurrir a un psicoterapeuta. Y hay una variedad muy grande de técnicas, de manera que cada quien puede encontrar el profesional adecuado para su problema.
Pero si prefieres intentarlo por tu cuenta, trata de ponerte metas sencillas, que sientas que puedes cumplir.
Nadie puede hacer un cambio radical de un día para el otro. Con el paso del tiempo las metas se van ampliando naturalmente.
Empieza por cambiar algunas rutinas, siempre de a una por vez, y a medida que veas resultados te sentirás en condiciones de avanzar con más ímpetu.
A continuación te brindamos algunas ideas para que vayas poniendo en práctica, comenzando por la que te resulte más fácil o más necesaria.
Sigue un patrón de alimentación saludable, lo cual no implica dietas estrictas sino comer variado y, en la medida de lo posible, alimentos que no sean procesados.
Establece una rutina de sueño satisfactoria, que te permita despertarte descansado y mantenerte activo durante todo el día. y ten en cuenta que no todas las personas necesitan una misma cantidad de horas de sueño, aunque se considera que entre siete y ocho horas es lo más adecuado.
Ejercita diariamente. Esto no significa ir al gimnasio y someterte a una rutina que tal vez te resulte aburrida o agotadora. Camina, pasea a tu perro, prefiere ir por la escalera y no por el ascensor. En internet puedes encontrar muchas rutinas sencillas, breves y que puedes realizar en tu casa.
Sociabiliza. Contacta con tu familia ampliada, con amigos. Recuerda que somos seres sociales.
Practica alguna actividad relajante, como la meditación y la respiración conciente. No se necesita ninguna habilidad especial para hacerlo ni tampoco ningún maestro que te ilumine. Y también puedes hacerlo en cualquier lugar y a cualquier hora.
Disfruta de la naturaleza. Cuando salgas a caminar observa lo que sucede a tu alrededor.
Y agradece a diario lo que tienes, en lugar de lamentarte por lo que te falta.
Como dice un viejo adagio: le agregarás años a tu vida y vida a tus años.