La sologamia te garantiza un casamiento sin divorcio posible

Aunque aún no sea una práctica muy difundida, la sologamia, o sea el acto de casarse con uno mismo, ya cuenta con un buen número de personas que han decidido declararse amor y fidelidad (a sí mismos) en una ceremonia formal.
Las ceremonias, aunque no tienen reconocimiento legal, cuentan con todos los elementos de un casamiento común: atuendo para la boda, anillo, celebrante, y lectura de los votos de fidelidad y compromiso hasta el último minuto de la vida.
A diferencia de una boda convencional, la ceremonia generalmente será privada o reunirá a un grupo de amigos.
Muchas personas pueden tentarse de calificar a la persona que elige casarse consigo mismo como un narcisista, es decir, como alguien que sólo puede amarse a sí mismo y que carece de empatía por los demás.
Pero si lo observamos con objetividad, el prometerse amor y fidelidad a uno mismo debería ser considerado como una manifestación de autoestima y del mayor compromiso con los valores propios, que pueden ser muy altruistas y de total compromiso con los demás.
Tengamos en cuenta que la autoestima, a diferencia de la inseguridad, permite una capacidad aún mayor para la conexión humana. Quien no se quiere a sí mismo nunca puede llegar a querer auténtica y desinteresadamente a los demás.
La importancia de ser feliz por y con uno mismo
Cuando dos personas forman una pareja suele decirse que han encontrado a su media naranja, o cada uno de los integrantes de la pareja lleva una media medalla.
Como si cada uno por sí mismo no fuera alguien valioso y autosuficiente.
Como si fuera necesario un complemento para ser alguien completo, feliz, realizado.
En estas épocas en las que tanto se habla del feminismo, de igualdad de los sexos, y plagada de ataques al machismo, todavía muchas mujeres que llegan a los cuarenta años y están en su plenitud, se preocupan por no haber logrado tener una pareja duradera.
Por supuesto ahora ya no se piensa tanto en los papeles que confirmen la relación. Ya nadie se preocupa por un matrimonio legal.
Pero aun así muchas mujeres siguen soñando con el vestido de boda blanco y la gran fiesta de casamiento. Es decir con la pompa y la circunstancia, con muchos invitados alrededor.
Un estilo de vida
La sologamia destaca el hecho de que no tener pareja es una opción de estilo de vida viable que busca la soledad y disfrutar de la propia compañía.
No es una crítica a las parejas felices y a los casados, ni niega que hay muchas formas para la felicidad.
En una época en la que las personas están cada vez más solas y ya en algunos países se habla de una epidemia de soledad, quienes practican la sologamia descartan las relaciones exclusivas, porque todo matrimonio lo es, por más abierto que sea.
Quienes se casan consigo mismos promueven activamente la inclusión y fomentan la comprensión, la apertura y la sensibilidad hacia los demás porque tienen la posibilidad de estar disponibles para brindar apoyo emocional y ayuda práctica a su comunidad.
Por supuesto, la sologamia descarta totalmente la posibilidad de un divorcio. Nadie puede separarse de sí mismo.
De manera que a medida que vayas envejeciendo y cambiando deberás resolver varios conflictos relacionados con tus cambios, y enfrentar y aceptar tus fallas, sin opción a la separación.
Pero eso te ayudará a ser cada día una mejor persona.