¿Sabías que cualquier persona puede tener un episodio psicótico pasajero?

La psicosis no siempre se asocia con una enfermedad a largo plazo, como la esquizofrenia o el trastorno esquizoafectivo.
Los síntomas psicóticos pueden ser temporales, desencadenados por un evento traumático, un parto, o por razones desconocidas.
Trastorno psicótico breve
El trastorno psicótico breve es un tipo de psicosis en la que los síntomas duran más de veinticuatro horas pero menos de un mes, aunque pueden aparecer recaídas a largo plazo.
Es una afección grave, mucho menos común que otros trastornos psicóticos, y no es fácilmente clasificable mientras dura.
Es necesario esperar a que finalice para poder diagnosticarlo como trastorno breve, porque los síntomas son muy similares a los de un cuadro esquizofrénico, mientras se está produciendo.
El trastorno psicótico breve puede ser clasificado en tres categorías.
Con factores estresantes marcados: los síntomas psicóticos aparecen en respuesta a un evento traumático.
Sin factores estresores marcados: : los síntomas psicóticos aparecen sin evento traumático.
Con inicio posparto: los síntomas psicóticos aparecen dentro de las cuatro semanas posteriores al parto.
Los síntomas más comunes son:
delirios (falsas creencias persistentes)
alucinaciones (escuchar o ver cosas que no existen)
habla desorganizada (patrones de habla extraños o inconsistentes)
comportamientos desorganizados o catatónicos
Factores de riesgo
Los factores de riesgo más comunes de un trastorno psicótico breve incluyen:
Trastorno previo de la personalidad o del estado de ánimo
Habitar en un país en desarrollo
Ser refugiado
Muerte de un ser querido
Parto y puerperio
Desastre ambiental
Guerras
No puede ser causado por medicamentos, uso de sustancias prohibidas o una condición médica.
Al igual que en el caso de otros trastornos mentales, es probable que haya un componente genético, neurológico o ambiental condicionante.
Tratamiento
El tratamiento de primera línea para el trastorno psicótico breve incluye medicamentos antipsicóticos y benzodiazepinas si el paciente presenta agitación.
La psicoterapia también puede ayudar a enfrentar el estrés emocional que desencadenó el problema.
Para determinar si el paciente debe ser hospitalizado o puede recibir atención ambulatoria el profesional médico debe considerar varios factores: los síntomas, las posibilidades socioeconómicas, el apoyo familiar y, fundamentalmente, si se presentan pensamientos que ponen en riesgo la vida del paciente o de otras personas (suicidio u homicidio).
Para descartar condiciones preexistentes que puedan haber desencadenado el episodio, el médico puede solicitar:
prueba de embarazo
prueba de nivel de electrolitos
prueba de nivel de glucosa
prueba de función tiroidea
pruebas de función hepática
análisis de orina (que excluye intoxicación por drogas o abstinencia)
tomografía computarizada o resonancia magnética del cerebro para determinar si existen anomalías estructurales.