Comprende por qué nos enfermamos más en invierno

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Una nueva investigación ha encontrado que las temperaturas frías reducen la inmunidad nasal y nos hacen más susceptibles a los virus.

Por qué aumentan los contagios en invierno

Durante años, se ha pensado que los resfríos y la gripe abundan durante el invierno porque las personas nos encerramos y al estar en contacto con una persona infectada, en lugares con escasa ventilación, los virus se transfieren más fácilmente de una persona a otra.

Pero una nueva investigación sugiere que puede haber razones biológicas por las que tenemos un riesgo mayor de enfermarnos cuando bajan las temperaturas.

La culpa de todo la tiene la nariz

La nariz es uno de los primeros puntos de contacto entre el mundo exterior y el interior de tu cuerpo.

Las partículas de virus ingresan a la nariz, sea por inhalación o por contacto directo.

Al percibir su presencia, las células de nuestras cavidades nasales se activan rápidamente para comenzar a expulsarlas.

Pero esta respuesta, que es, por cierto, la respuesta inmune de nuestro cuerpo al virus invasor, se ve significativamente afectada por las temperaturas bajas.

En el año 2018 un grupo de científicos descubrió que cuando las células nasales ubicadas en la parte frontal de la nariz detectan bacterias, provocan la liberación de miles de millones de pequeños sacos llenos de líquido, llamados vesículas extracelulares (VE).

Esas vesículas contienen moléculas que rodean y atacan a las bacterias o virus antes de que puedan unirse a las células nasales e infectar a otras células de tu cuerpo.

Como desde siempre se sabía que en el invierno es cuando más proliferan las gripes y los resfríos, a los investigadores se les ocurrió someter a los tejidos nasales a temperaturas de 4,4°C, y descubrieron que se producía una disminución de aproximadamente 5°C en la temperatura del tejido, con importantes consecuencias para el sistema inmunitario.

Se observó que disminuía notablemente la cantidad de vesículas extracelulares y también se vio notablemente disminuida su eficiencia para eliminar al invasor.

Esta respuesta reducida puede hacer que el virus logre adherirse a las células nasales, infectándolas.

Resultados reforzados por los síntomas característicos de los resfríos

Este estudio, que ofreció una explicación biológica al motivo por el cual podemos tener más probabilidades de desarrollar infecciones de las vías respiratorias en invierno, de algún modo tiene su apoyo en el hecho de que los síntomas principales relacionados con los resfríos se producen en la nariz:

  • Mucosidad

  • Estornudos

  • Obstrucción nasal

  • Goteo postnasal

El goteo postnasal suele ser causante de tos.

También pueden presentarse síntomas secundarios como cansancio, dolor corporal o fiebre.

Algunas personas pueden experimentar complicaciones más graves por deficiencias del sistema inmunológico.

Las complicaciones son más comunes en los siguiente casos:

  • Niños pequeños, porque sus sistemas inmunológicos aún se están desarrollando

  • Personas que viven o trabajan en entornos densamente poblados

  • Adultos con disminución de la función del sistema inmunológico

  • Pacientes con cáncer

  • Pacientes trasplantados

  • Adultos mayores

Cómo evitar estas enfermedades

Tal vez los hallazgos de esta investigación puedan conducir a enfoques terapéuticos para reforzar la respuesta inmune innata de la nariz, o incrementar la cantidad de las vesículas extracelulares en las temporadas frías.

En la actualidad lo más importante es reforzar el sistema inmunológico cuando se acercan las temporadas de frío intenso.

Muchos profesionales de la salud recomiendan consumir alimentos o suplementos que contengan vitamina C, ya que este nutriente mejora nuestras membranas mucosas, especialmente el tejido nasal, y también la inmunidad general.

La vitamina C es un nutriente fácilmente disponible en varios alimentos como naranjas, brócoli, pimientos rojos y cítricos en general.

También es de gran importancia mantener todas las medidas básicas de higiene y protección corporal: lavado de manos, uso de alcohol en gel, uso de mascarillas cuando permaneces en lugares cerrados o con mucha gente, toser en el codo y nunca cubriéndose la cara con la mano, no compartir vasos o cubiertos con otras personas.

Las mascarillas, a las que nos acostumbramos en la reciente pandemia de COVID 19, no solamente evitan aspirar los agentes patógenos sino que también mantienen las mucosas nasales protegidas del frío exterior.

Las personas que han contraído la enfermedad deberían aislarse preventivamente por algunos días para no contagiar a otras personas.

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