Mucho sodio en la comida favorece el deterioro cognitivo y la demencia senil

La demencia senil es una de las afecciones neurológicas más comunes en las personas añosas.
En la actualidad, con la extensión de la vida hasta edades más avanzadas (más de setenta y cinco años), la demencia afecta a más de cincuenta millones de personas en todo el mundo.
Se caracteriza por pérdida de memoria, problemas de lenguaje y dificultades para resolver problemas, lo cual afecta la capacidad de funcionamiento del individuo.
Según ha sugerido un reciente estudio, una dieta rica en sodio y pobre en potasio se asocia con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
El sodio y el potasio juegan un papel crucial en el cuerpo.
El potasio ayuda a contrarrestar los efectos del sodio.
Demasiado sodio puede provocar una variedad de problemas de salud.
Investigaciones anteriores ya habían demostrado que una mayor ingesta de sal está relacionada con un mal funcionamiento de las células endoteliales del cerebro.
Dado que la demencia senil no tiene tratamiento curativo, por ahora, es fundamental intentar retrasar el deterioro cognitivo comenzando a practicar hábitos de vida saludables lo más tempranamente posible.
Esta reciente investigación, realizada en China, sugiere que disminuir la ingesta de sodio y aumentar adecuadamente la ingesta de potasio es beneficioso para la función cognitiva.
Efectos del sodio y el potasio en la salud
El potasio y el sodio son electrolitos que trabajan juntos en nuestro cuerpo, manteniendo el volumen de líquidos y sangre, pero tienen efectos opuestos.
El sodio ayuda a equilibrar nuestros fluidos corporales y a regular nuestra presión arterial.
Desempeña un importante papel en la función nerviosa y muscular normal, al transmitir los impulsos nerviosos entre el cerebro y el cuerpo, posibilitando así la contracción muscular.
El potasio también mantiene el equilibrio de los fluidos corporales, envia impulsos nerviosos y favorece la contracción de los músculos, pero sin embargo funciona contrarrestrando los efectos del sodio en el cuerpo.
El exceso de sodio ingerido a través de la dieta produce un aumento de la retención de líquidos, en tanto que el potasio, al contrarrestar los niveles de sodio, favorece la eliminación de líquidos.
Cómo afectan el sodio y el potasio al cerebro
Una posible explicación de la relación entre la ingesta alta de sodio y sus efectos sobre el deterioro cognitivo, podría estar relacionada con las células endoteliales del cerebro.
Las células endoteliales son el tipo principal de célula que se encuentra en el revestimiento interior de los vasos sanguíneos.
Ayudan a regular el flujo de sangre al cerebro e interactúan con el tejido cerebral circundante.
Un alto consumo de sal en la dieta se ha asociado con la disfunción de las células endoteliales.
La disfunción endotelial puede desempeñar un papel en las enfermedades relacionadas con el cerebro, específicamente en la enfermedad de los vasos sanguíneos pequeños que es una de las principales causas de demencia.
Otros estudios también han demostrado que los niveles altos de sodio pueden causar un cambio químico en una proteína llamada tau, produciendo su agrupamiento.
Este tipo de agrupamiento se está investigando actualmente por su vínculo potencial con algunas demencias, fundamentalmente con la enfermedad de Alzheimer.
Por su parte, el potasio es un electrolito que ayuda a optimizar la función cerebral.
El potasio ayuda a que el cerebro y los nervios funcionen al máximo para permitir la claridad del pensamiento. También ayuda a las células cerebrales a comunicarse con los músculos grandes.
Aprende a reducir el sodio en tu dieta
A continuación te damos algunos consejos para reducir el sodio en tu dieta.
Disminuye al máximo el consumo de alimentos procesados.
Prefiere los alimentos frescos a los envasados.
Consume más frutas y verduras (frescas o congeladas).
Limita los condimentos y las salsas disponibles en las grandes tiendas de alimentos.
Lee con cuidado las etiquetas de los alimentos envasados y elige productos con un valor diario (VD) del cinco por ciento o menos.
Cocina en casa y evita las comidas preparadas previamente.
Sazona las comidas con hierbas y especias, en reemplazo de la sal, para agregar sabores deliciosos y saludables.
Incorpora a tu dieta alimentos ricos en potasio: plátanos, tomates, papas, espinaca, avena, frutas deshidratadas, aguacate, kiwi, garbanzos, lentejas, almendras, y entre las carnes, el lomo de cerdo.