Hacer ejercicio aeróbico te ayuda a dormir mejor, sin somníferos

La falta de sueño de calidad afecta negativamente tu capacidad para cumplir con cualquier rutina diaria, doméstica o de trabajo.
Y se supone que uno de cada tres adultos no duerme lo suficiente o no tiene un sueño de buena calidad.
Por eso en la actualidad se ha vuelto habitual el consumo de pastillas para dormir.
Pero en el largo plazo, hacer cambios en los hábitos y en el estilo de vida es el mejor tratamiento si tienes problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido.
Según un estudio reciente, realizado en Noruega, existe una solución natural y mucho más saludable para el insomnio, porque puede reducir la necesidad de sustancias químicas para dormir: el ejercicio cardiovascular.
El estudio demostró que las personas que mantienen un buen estado cardiorrespiratorio realizando regularmente ejercicios de intensidad moderada a vigorosa, al menos cinco días a la semana, tienen menos probabilidades de necesitar somníferos recetados.
La condición física cardiorrespiratoria refleja la salud cardiovascular y el suministro de oxígeno a todo el cuerpo.
Para mantener o incrementar el nivel de condición física se requiere la práctica de ejercicios de intensidad moderada a vigorosa, de entre el setenta y el ochenta por ciento de la frecuencia cardíaca máxima, durante treinta minutos diarios, cinco días a la semana.
El mejor horario para hacer ejercicio
Ahora que sabes que el ejercicio puede promover una buena higiene del sueño, tal vez te preguntes cuál es el mejor horario para realizar el ejercicio cardiovascular.
No hay consenso sobre qué hora del día es mejor.
Lo que puedes hacer es experimentar con diferentes momentos del día para ver qué funciona para tí.
Especialmente porque como lo importante es la regularidad en la práctica, probablemente deberás ajustar los horarios a tus propias rutinas laborales.
Tal vez el ejercicio a primera hora de la mañana puede ayudarte a estar más alerta y activo durante todo el día y, por lo tanto, más cansado por la noche.
El hecho de modificar el ritmo circadiano (reloj interno) de tu cuerpo, podría hacer que sea más fácil conciliar el sueño.
Además algunos profesionales consideran que el ejercicio matutino tiene un efecto protector sobre los eventos cardiovasculares.
La higiene del sueño tradicional considera que el ejercicio intenso durante las horas previas al sueño tiene un impacto negativo porque aumenta la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y los niveles de adrenalina.
Pero muchas personas consideran que el ejercicio vigoroso les sirve para descargar la tensión acumulada durante el día y los ayuda a relajarse.
Algunos expertos consideran importante incorporar a la rutina diaria una combinación de ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza.