A los ochenta años (y más) puedes seguir siendo sexualmente activa

En la actualidad muchas mujeres mayores de ochenta años siguen siendo sexualmente activas, y están satisfechas con su vida sexual.
El viejo prejuicio de que la sexualidad desaparece con el incremento de la edad ya está totalmente perimido, aunque durante mucho tiempo se consideró que el sexo estaba permitido solamente para los hombres añosos, mientras a las mujeres se las consideraba como “viejas locas” si manifestaban algún interés sexual.
Uno de los viejos preconceptos sostenía que al llegar a la menopausia las mujeres perdían su interés por las actividades sexuales.
Pero sabemos que, si bien la disminución de estrógenos puede producir algunos trastornos que vuelvan dificultosa la relación con penetración, el deseo sexual no desaparece, porque se relaciona más con la testosterona que con los estrógenos.
Y también sabemos que los pequeños trastornos que produce la carencia de estrógenos pueden ser solucionados con bastante facilidad, con la ayuda de un profesional médico.
Cómo cambia el sexo a partir de la menopausia
Al aumentar la edad se producen cambios hormonales, físicos y psicológicos, que pueden afectar el funcionamiento y el deseo sexual. Pero todos tienen solución.
La consulta con un especialista en ginecología y con un sexólogo pueden ayudar a superar cualquiera de los problemas que enumeramos a continuación.
Cambios hormonales
Entre los 45 y los 55 años, los ovarios producen menos estrógeno y progesterona hasta que se produce la menopausia, que puede presentarse con diversos síntomas: períodos menstruales irregulares, sofocos, sequedad vaginal, incontinencia urinaria, insomnio por sudores nocturnos, ansiedad o depresión.
Cambios físicos
La disminución en la producción de estrógeno hace que la vagina de una persona mayor se estreche y se acorte, mientras que las paredes vaginales se vuelven más delgadas y rígidas.
La carencia de estrógenos también produce una disminución de la lubricación vaginal, lo que puede provocar dispareunia que es el dolor durante las relaciones sexuales.
La edad también disminuye la acidez vaginal, pudiendo provocar irritación e infecciones.
Cambios psicológicos
Los cambios hormonales pueden producir diversos cambios en la psiquis femenina: irritabilidad, ansiedad, sentimientos de tristeza, falta de concentración, baja autoestima, olvidos, entre otros.
Poblemas de salud
Varias condiciones médicas contribuyen a la disfunción sexual, entre ellas: la enfermedad de Parkinson, la diabetes, la enfermedad renal crónica, la enfermedad cardiovascular, la obesidad, el dolor crónico y la depresión clínica.
También suelen producir disfunción sexual, tanto en las mujeres como en los hombres, algunos medicamentos psicotrópicos, como los antidepresivos y los antipsicóticos.
Beneficios de mantener la actividad sexual
Los adultos mayores que son sexualmente activos reportan un mayor disfrute de la vida que aquellos que no lo son.
El sexo también está asociado con varios beneficios para la salud, entre los que se incluyen:
niveles de estrés más bajos
reducción del riesgo de depresión
presión sanguínea baja
aumento de los niveles de oxitocina
comportamientos más saludables
una vida más larga
recuperación más rápida después de una cirugía
Modificaciones en las relaciones sexuales
A medida que la edad avanza, también es importante considerar algunos cambios en las relaciones sexuales.
Para sentir satisfacción sexual no es imprescincible la penetración.
En muchos casos una mujer puede tener mejores orgasmos con una adecuada estimulación del clítoris que con una penetración apresurada, que no tenga en cuenta los juegos previos.
Y esto es muy importante que la mujer sepa hablarlo con su pareja.
Porque, a menos que la pareja sea bastante más joven, seguramente un hombre de ochenta años o más va a tener dificultad para alcanzar siempre una erección satisfactoria.
Los besos, las caricias, los masajes eróticos, las verbalizaciones sugerentes, e incluso la incorporación de juguetes sexuales, tan al alcance de todos en estos tiempos, pueden llevar a una relación de pareja más satisfactoria aún que la penetración.
Y para las mujeres que optan por no tener pareja, también hay disponibles muchos juguetes sexuales que, sin duda, no reemplazan la relación emocional y afectiva que brinda el contacto con otra persona, pero también pueden brindar placer, al igual que la masturbación.
Todo es cuestión de ser creativas y experimentar cosas nuevas, en soledad o con una pareja.