Cómo evitar la retención de líquidos

El cuerpo humano contiene alrededor de un sesenta por ciento de agua, que desempeña un papel clave en todos los aspectos de la vida.
Pero hay órganos que contienen proporciones aún mayores de agua.
El cerebro contiene un setenta por ciento, la sangre un ochenta por ciento y los pulmones un noventa por ciento de agua en su composición.
Pero en muchos casos el exceso de agua en el cuerpo puede producir aumento de peso, y ese tema suele preocupar a muchas personas, especialmente a las mujeres en general, pero también a los atletas profesionales y culturistas que necesitan cumplir con una categoría de peso o mejorar su apariencia.
La retención de líquidos puede producir celulitis, hinchazón de tobillos y pies, vientre abultado y bolsas bajo los ojos, entre otras consecuencias desagradables.
Cómo evitar la retención de líquidos y sus indeseables consecuencias
Aquí te presentamos algunas recomendaciones muy concretas y efectivas para conseguir volver a identificar tu imagen en el espejo como propia con relativa facilidad.
Controla la ingesta de sal
El sodio, que lo obtienes diariamente, no sólo de tus alimentos, sino también de la sal que agregas a tus alimentos en su preparación, es uno de los electrolitos más comunes en el cuerpo humano.
Desempeña un papel importante en los niveles de hidratación.
Una ingesta alta de sal, generalmente debida a una dieta con muchos alimentos procesados, o al agregado de sal de mesa al plato ya servido, puede aumentar la retención de líquidos.
La sal le da sabor a las comidas, pero el exceso de sal produce daño al corazón, haciendo que deje de bombear de manera efectiva, elevando la presión arterial y provocando retención de líquidos.
En los casos más graves puede producir insuficiencia cardiaca y problemas respiratorios.
Incluso algunas investigaciones han sugerido que un aumento repentino en el consumo de sodio puede provocar un aumento de la sed y mayor ingesta de líquidos, lo que conduce también a la retención de líquidos.
De modo que el control de la ingesta de sodio debe ser constante.
Incrementa la ingesta de potasio
El potasio también es un electrolito importante, involucrado en la regulación del equilibrio de líquidos.
Contrarresta los efectos del sodio al aumentar la producción de orina, lo que podría prevenir la retención de agua y la acumulación de líquidos.
Muchas frutas y verduras tienen un alto contenido de potasio.
Procura consumir aquellas que son más ricas en antioxidantes y sustancias antiinflamatorias, como los frutos rojos, los cítricos, la piña, las verduras de hoja verde oscura, los espárragos, la remolacha, la papa o el tomate.
Otras buenas fuentes de potasio son las lentejas, los porotos, las carnes de ave, los mariscos y los productos lácteos.
Incorpora un suplemento de magnesio
El magnesio es un mineral clave para la salud y el rendimiento deportivo.
Cumple más de seiscientas funciones dentro del cuerpo humano. Según recientes estudios puede aliviar uno de los síntomas del síndrome premenstrual que es, justamente, la retención de líquidos.
Además de los suplementos de magnesio, también te recomendamos la ingesta de alimentos ricos en magnesio, como los vegetales de hoja verde oscuro, las nueces, las semillas y los granos integrales.
Considera utilizar algunas hierbas y hortalizas
Las medicinas alternativas a menudo recomiendan los siguientes alimentos y hierbas como coadyuvantes en la eliminación de líquidos del cuerpo: el perejil, el apio (especialmente en caldo), la barba de choclo, el hinojo, la ortiga y el diente de león.
La mayoría se utilizan en infusiones.
Reduce los carbohidratos
Los carbohidratos se almacenan en los músculos y el hígado en forma de glucógeno, pero el glucógeno atrae agua.
Y se ha demostrado que por cada gramo de glucógeno que almacena tu cuerpo, se pueden almacenar de tres a cuatro gramos de agua.
Los carbohidratos también provocan un aumento de la insulina, que puede incrementar la retención de sodio y la reabsorción de agua en los riñones.
Practica ejercicio regularmente
Cualquier forma de ejercicio aumenta el sudor, lo que significa que perderás agua.
Por supuesto, luego de la práctica deberás realizar una correcta rehidratación.
Pero además el ejercicio diario ayuda a mejorar la circulación y evitar la acumulación excesiva de líquidos que se produce cuando permanecemos sentados o parados durante mucho tiempo, ya sea por razones de trabajo o porque estemos mucho tiempo sentados viendo televisión o leyendo.
Los mejores ejercicios para evitar la retención de líquidos son la natación, el yoga, el pilates, la bicicleta o la elíptica.
Atención con probables problemas de salud
La retención de líquidos puede ser una advertencia de que en tu cuerpo esté fallando alguna de las vías que ayudan a mantener los fluidos en niveles saludables.
Puede ser consecuencia de la presencia de patologías preexistentes graves, como la insuficiencia cardíaca congestiva, o de una enfermedad renal o hepática.
Otro motivo es un mal funcionamiento del sistema linfático, que es el encargado de defender tu cuerpo contra las infecciones.
La inflamación puede ser también parte de una infección o de una alergia.
El sistema inmunitario detecta un elemento extraño que puede ser una bacteria, un virus o un alérgeno, y ataca liberando histamina.
Esta reacción hace que los espacios entre las células de las paredes capilares se amplíen para permitir el paso de los glóbulos blancos encargados de combatir al elemento invasor.
En ocasiones el líquido se filtra desde los capilares a los tejidos circundantes provocando una hinchazón temporal.
Si tu problema de retención de líquidos persiste, parece grave o aumenta repentinamente, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud que se ocupará de realizar el diagnóstico adecuado.