Deficiencia de serotonina

La serotonina es un neurotransmisor que se produce por la transformación del triptófano. un aminoácido esencial que, como su nombre lo indica, solamente puede obtenerse por la alimentación, porque el cuerpo humano no lo produce.
La serotonina es conocida por muchas personas como un neurotransmisor cuya carencia produce modificaciones en el estado de ánimo y puede provocar depresión, en caso de carencia.
Pero lo que muchas personas no saben es que no sólo tiene efectos sobre la salud emocional sino también sobre el apetito, el sueño, la digestión, la regulación térmica, el metabolismo óseo, la regulación del dolor y la excitación sexual.
De manera que la deficiencia de serotonina tiene efectos importantes sobre la salud mental y física.
Los científicos todavía no conocen con exactitud la causa de los niveles bajos de serotonina en el cuerpo ni por qué actúan de manera diferente en diferentes personas.
Casi lo único en lo que los investigadores están de acuerdo es en el hecho de que la función de la serotonina en el cuerpo humano es compleja y de gran alcance.
Deficiencia de serotonina
Es una condición compleja para la cual no existen criterios de diagnóstico precisos y se la caracteriza por algunos síntomas psicológicos y físicos.
Síntomas psicológicos
Los síntomas psicológicos pueden incluir ansiedad, depresión, tendencia suicida, trastorno obsesivo compulsivo, insomnio, falta de control de la ira, agresión, deterioro cognitivo, ansiedad social, falta de motivación y disminución de la libido.
Síntomas físicos
Varias investigaciones han demostrado que la deficiencia de serotonina puede influir en muchos procesos corporales.
A continuación mencionamos algunos:
metabolismo
sueño
coagulación de la sangre
balance de energía
digestión
diabetes
necesidad de consumir carbohidratos
función cardíaca
función hepática
respuesta inmune
dolor crónico
osteoporosis
síndrome del intestino irritable
Causas
Algunas investigaciones muestran que el estrés puede afectar negativamente el transporte de serotonina en el cuerpo.
Otras investigaciones más recientes muestran que la microbiota intestinal contribuye a producir serotonina, y esa actividad puede verse interrumpida cuando las bacterias intestinales se alteran debido al estrés, la enfermedad, algunos medicamentes y la dieta.
Otras posibles causas son: cambios hormonales, falta de luz solar, ausencia de receptores de serotonina efectivos, niveles bajos de vitaminas D, B6 y de ácidos grasos omega-3.
Tratamiento
Los tratamientos más comunes son los que se señalan a continuación.
Tratamiento farmacológico
Los medicamentos antidepresivos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) suelen ser el tratamiento de primera línea de síntomas como la depresión y la ansiedad porque ayudan al cuerpo a usar la serotonina de manera más eficiente.
Los ISRS bloquean parte de la reabsorción de la serotonina que libera el cerebro, dejando una mayor cantidad disponible para que el cuerpo la use.
Los ISRS comúnmente utilizados incluyen: fluoxetina, sertralina, citalopram y paroxetina.
Lamentablemente son drogas que producen también algunos efectos secundarios indeseados, cuando no son bien toleradas.
Tratamientos naturales
Luz brillante. Algunas investigaciones han demostrado que la exposición a la luz solar o el uso de fototerapia con lámparas que imitan la luz exterior, puede aumentar los niveles de serotonina en el cerebro.
Fisiológicamente, los niveles de serotonina son fluctuantes a lo largo del día.
Su nivel más elevado coincide con los momentos más soleados del día, mientras que durante el sueño profundo baja al mínimo.
De manera que un tratamiento que asegure la exposición diaria a la luz solar, o su equivalente, sin duda podría resolver, en muchos casos, la deficiencia de serotonina circulante.
Ejercicio. La actividad física puede elevar los niveles de serotonina en el cerebro al aumentar tanto su producción como su liberación.
El ejercicio regular es útil, pero el ejercicio aeróbico es el más eficaz para aumentar los niveles de serotonina, especialmente si se lo practica en espacios abiertos.
Dieta. Una dieta rica en triptófano puede ayudar a aumentar los niveles de serotonina en el cuerpo.
Como ya se mencionó, el triptófano es imprescindible para la producción de serotonina.
El consumo regular de una variedad de alimentos que contienen triptófano puede marcar la diferencia, especialmente cuando se combinan con carbohidratos saludables, como cereales integrales o avena.
Los alimentos ricos en triptófano incluyen
Carnes rojas
Quesos
Claras de huevos
Pescados
Lácteos
Semillas de girasol
El maní
Semillas de calabaza
También pueden adquirirse suplementos de triptófano, bajo la forma de L-triptófano, pero deben consumirse únicamente con indicación y bajo riguroso control médico.