Descubre los espacios azules y sus beneficios para tu salud

Estar en la naturaleza es bueno para ti, y hay muchas investigaciones que prueban su beneficio para la salud y el bienestar humanos.
También se ha demostrado que la exposición de los niños a espacios verdes, incluidos bosques, parques y jardines, puede conducir a una mejor salud mental durante la edad adulta.
Pero estos entornos naturales no son los únicos que pueden ofrecer beneficios para la salud.
Según una reciente investigación, el uso terapéutico de los espacios azules también puede promover la salud mental y el bienestar psicosocial.
¿Qué son los espacios azules y para qué sirven?
Los espacios azules comprenden todas las áreas dominadas por cuerpos de agua superficiales o cursos de agua, incluidos lagos, ríos y regiones costeras.
En las grandes ciudades, los espacios azules reducen el efecto isla de calor, la contaminación y el ruido del tráfico.
Vivir cerca del agua puede reducir la presión arterial, disminuir el estrés, provocar relajación, mejorar la creatividad y provocar una sensación general de felicidad.
Una investigación, publicada en el Journal of Environmental Psychology proporcionó evidencia cierta de que la exposición infantil a la naturaleza, específicamente a los espacios azules, puede conducir a una mejor salud y bienestar en la edad adulta.
Las experiencias positivas del espacio azul en los años de la infancia pueden desencadenar motivaciones duraderas para interactuar con los espacios naturales a lo largo de toda la vida, lo que facilita un mayor contacto con la naturaleza en la edad adulta.
El estudio se refirió exclusivamente a áreas azules naturales, y no incluyó áreas interiores, o lugares privados como jardines privados, terrenos, estanques o piscinas.
Bañarse en las cálidas aguas de una playa de arena o darse un chapuzón en un lago puede brindar beneficios para la salud física, porque es una oportunidad para la relajación y la recreación.
También fomenta las relaciones sociales.
Y puede ser una forma de realizar actividad física aeróbica y aumentar los niveles de vitamina D, con la exposición al sol.
En cuanto a los beneficios para la salud mental, tanto de los espacios verdes como de los azules, está demostrado por un simple hecho: la música que acompaña una sesión de relajación o meditación generalmente incluye sonidos vinculados con la naturaleza, tanto de cursos de agua como de oleaje marítimo o murmullo de árboles mecidos por el viento.
Si bien aún se necesitan más investigaciones para saber cómo influyen estos espacios naturales en la salud, se cree que tienen relación con la promoción de ciertas emociones vinculadas con la paz, la quietud, la belleza y la calma, que responden directamente a cosas de la naturaleza.
Es sabido que la depresión estacional tiende a reducirse mediante la combinación del ejercicio y la exposición a fuentes de luz, de manera que si el espacio azul, en particular, ofrece oportunidades para hacer ejercicio y exponerse a la luz brillante, casi seguramente puede brindar ayuda a quienes sufren depresión estacional.
Cómo acceder a los espacios azules
Para los habitantes de las grandes ciudades, acceder a espacios verdes suele ser algo más dificultoso, pero afortunadamente muchas ciudades cuentan con los llamados “pulmones de manzana”, y también con plazas y parques arbolados de uso público.
Los espacios azules pueden ser menos abundantes. Pero es importante tener en cuenta que se pueden considerar espacios azules no solamente las playas de mar y los ríos o arroyos.
En esta clasificación también se incluyen los canales urbanos, los lagos artificiales, las zonas costeras urbanas, los puertos, los muelles, las fuentes y hasta las piscinas, especialmente si están ubicadas en espacios abiertos.
De manera que, aunque vivas en un área urbana, es muy probable que tengas acceso a un espacio comunitario verde o azul.
Frecuéntalo, aunque sea sólo unos minutos, tantas veces como puedas.
Puede ser suficiente para mejorar tu estado de ánimo.