Leches vegetales ¿Son realmente alimenticias?

Según un informe publicado por la revista Science, las leches vegetales son muy amigables con el medio ambiente.
La producción de leches a base de avena, almendras, arroz y soja, genera alrededor de un tercio de los gases de efecto invernadero que la producción de leche de vaca.
Además para producir un litro de leche de vaca se necesitan unos nueve metros cuadrados de tierra y unos 630 litros de agua.
Pero en cuanto a su calidad nutritiva aún no se tiene la certeza de que las leches vegetales proporcionen una alimentación completa.
La leche vacuna contiene trece nutrientes esenciales entre los que se incluyen proteínas de alta calidad, para el desarrollo muscular; vitamina A y zinc que son importantes para la estimulaciói del sistema inmunológico, y calcio y vitamina D que fortalecen los huesos y contribuyen a evitar la osteoporosis en los adultos mayores.
Las leches de origen vegetal tienden a contener cantidades más pequeñas de esos nutrientes.
Entre todas las leches vegetales la que más se aproxima a la leche vacuna, en cuanto a la provisión de proteína, es la leche de soja.
Esta leche contiene todos los aminoácidos esenciales. Incluso ha sido aprobada en programas estatales de nutrición infantil.
Leches vegetales enriquecidas
En muchos casos los productores de leches vegetales, más concentrados en la apariencia, consistencia y sabor que en lo nutricional, enriquecen sus productos agregando calcio o vitamina D, pero aún no existe certeza de que el cuerpo absorba esos nutrientes como cuando ingiere leche de vaca.
Esto se debe a que las leches de origen vegetal pueden contener moléculas vegetales naturales que dificultan la absorción de nutrientes.
Por ejemplo, algunas leches vegetales, incluidas las de avena y soja, contienen ácido fítico, que es un ácido orgánico que contiene fósforo y tiene una fuerte acción secuestrante de varios minerales importantes nutricionalmente, como el calcio, el hierro y el zinc.
De este modo dificulta la absorción de estos nutrientes por parte del cuerpo, pudiendo provocar carencia de los mismos, lo cual es muy importante especialmente en la alimentación infantil.
Se necesita más investigación para comprender mejor cómo interactúan los compuestos en las leches vegetales y cómo esas interacciones afectan la absorción de nutrientes en el cuerpo.
¿Cuál debemos consumir?
Decidir si beber leche de vaca o una de las tantas leches vegetales que han aparecido en el mercado puede ser muy confuso, sobre todo porque hay muchas opciones.
Y además muchos nutricionistas aún no se han puesto de acuerdo acerca de cuál es la mejor opción.
Es necesario leer la información nutricional de cada producto y decidir qué bebida es mejor para uno en particular.
Y también siempre es oportuno consultar a nuestro médico de cabecera, que será quien puede aconsejarnos considerando nuestro estado de salud.
Aún no contamos con lineamientos de salud pública que permitan evaluar con certeza si las leches alternativas pueden ser utilizadas como un sustituto para la leche de vaca en la alimentación de niños y ancianos.
En lo que concierne a adultos jóvenes o de mediana edad, podría concluirse que la opción queda abierta ya que, contando con una dieta completa y equilibrada, los nutrientes que puedan perderse por elegir un producto de origen vegetal pueden ser rescatados con el resto de la alimentación.