Costo previsible
Dateas
US$ 46.43
Modelo Tradicional: 500 a 3000 USD
De una pista a una respuesta
Un nombre, un país o una historia familiar pueden ser un buen punto de partida. El desafío comienza cuando hay que convertir esas pistas en hechos documentados.
Los documentos dicen "España" o "Italia", pero eso solo confirma que era extranjero. Sin el lugar exacto, no hay partida ni ciudadanía.
Tener muchos documentos deja vacíos sin respuesta. Cada dato es un punto aislado, el secreto está en saber unirlos.
Un acta dice una cosa, otra señala otro lugar, la edad no coincide o el apellido cambia. Un experto sabe cuál es el dato correcto y por qué.
Cuando alguien quiere encontrar a su bisabuelo, ¿qué hace normalmente? Empieza buscando al bisabuelo. En internet. En bases de datos. En registros.
Pero en genealogía casi nunca funciona así.
Los investigadores empezamos en el lugar menos obvio:
"La persona que está viva hoy."
Y avanzamos paso a paso hacia atrás:
Por eso se dice que la investigación siempre va de lo conocido hacia lo desconocido. Y a partir de ese principio se organiza todo nuestro trabajo.
Hemos adaptado este método clásico para resolver objetivos concretos de forma más eficiente.
No divagamos. Respondemos una pregunta concreta (origen, partida, línea familiar). La búsqueda es dirigida.
Colaboradores físicos en distintos países acceden a registros civiles, históricos y parroquiales que no están en internet.
Con más de 10.000 casos analizados, sabemos exactamente dónde buscar, evitando semanas de exploración innecesaria y reduciendo costos.
Un formulario estructurado ordena tus datos (fechas, nombres, documentos) para evitar el caos y agilizar el análisis.
Después de más de 10.000 casos en nuestro haber, hemos visto que casi todas las investigaciones comienzan con una de estas tres preguntas:
Nuestro servicio más solicitado. Sin este dato, es imposible pedir una partida oficial.
Reconstruimos el viaje de tu antepasado descubriendo detalles precisos de su migración.
Ideal para cuando ya tienes documentos (partidas, actas) pero necesitas entender la historia completa.
Centrado en una sola persona, no en todo el árbol
Investigamos a una persona concreta de tu familia para reconstruir su historia documental y localizar sus registros clave.
Ideal para:
Qué obtienes:
Recupera sus documentos
Puedes solicitar directamente:
Cada investigación es diferente. Pero hemos visto que muchas historias familiares esconden sorpresas. Algunas pequeñas. Y otras que cambian completamente lo que una familia creía saber sobre su origen.
Estos son algunos ejemplos de lo que puede ocurrir cuando se reconstruye una historia familiar con documentos reales.
Encontrar el documento que nadie en la familia había visto o que desbloquea el proceso de ciudadanía.
Descubrir que la historia familiar era diferente de lo que se pensaba.
Conectar documentos que llevaban años sin sentido.
Más de 10.000 casos resueltos.
“La genealogista fue más que atenta y demostró con creces sus conocimientos y profesionalismo. Me ayudó en todo lo que pudo, a pesar de que lo solicitado era difícil de localizar. Recomiendo sus servicios.”
“¡Excelente! Resolvieron exactamente lo que necesitábamos.”
“Realmente, no creí que pudieran enviar un informe tan completo.”
“Más que el contenido y el tiempo de entrega, lo destacable fue la atención muy cordial y profesional del equipo.”
“Excelente atención de la genealogista asignada, tanto en dedicación como en cordialidad y profesionalismo.”
“No dimos con el objetivo principal, pero su servicio es de excelente calidad.”
Dateas
US$ 46.43
Modelo Tradicional: 500 a 3000 USD
Dateas
Menos de 2 meses
Modelo Tradicional: Meses o años de espera
Dateas
Un objetivo concreto
Modelo Tradicional: Facturación por hora
Tasa de éxito excepcional para investigaciones históricas.
No necesitas toda la información. Tu caso probablemente es investigable si tienes al menos uno de estos datos:
Con uno o dos elementos, identificamos qué archivos históricos consultar.
Es importante entender algo. En genealogía no se paga por un documento. Se paga por la investigación necesaria para intentar encontrarlo.
Un documento puede existir… o puede haberse perdido, destruido o nunca haberse registrado.
Lo que sí garantizamos es que cada caso se analiza y se investiga con un método profesional para identificar todas las posibilidades reales. En muchos casos la investigación encuentra el documento. En otros permite descartar hipótesis incorrectas y aclarar la historia familiar, lo cual también es un resultado valioso.
Porque muchos registros históricos no están en internet. Se encuentran en registros civiles, archivos parroquiales, archivos municipales e históricos.
Los documentos antiguos suelen contener errores o variaciones en nombres y lugares. Una investigación genealógica seria implica analizar, contrastar y verificar información.
Aún así, gracias a nuestro enfoque dirigido y a nuestra red internacional de colaboradores, muchos casos se resuelven en menos de dos meses.
No. De hecho, muchas investigaciones comienzan con datos muy básicos: un nombre completo, un año aproximado, un país de origen, o un documento familiar. Con uno o dos de estos elementos ya es posible empezar a identificar dónde buscar la información.
La mayoría de genealogistas trabaja por horas de investigación. Eso significa que el cliente paga mientras el investigador revisa archivos, bases de datos y documentos. En investigaciones amplias, esas horas pueden acumularse rápidamente.
Nuestro enfoque es distinto. Nos centramos en resolver preguntas concretas, lo que permite realizar investigaciones mucho más dirigidas y accesibles.
La respuesta depende de lo que estés buscando. Para algunas personas, la investigación responde preguntas que llevan años en la familia: ¿De qué pueblo venía realmente mi abuelo? ¿Cuál era el apellido original?
Para otras, puede significar algo más práctico: solicitar una ciudadanía, localizar un documento para un trámite, o reconstruir la historia familiar.
No es solo cuánto cuesta la investigación. Es cuánto vale para ti conocer esa información.
Sí, y es más común de lo que parece. Un documento puede indicar una edad distinta, otro puede mencionar otro lugar de origen, o el apellido puede aparecer escrito de varias formas.
Por eso la genealogía no consiste solo en encontrar documentos. Consiste en analizarlos y determinar cuál es la información correcta.
Esto ocurre con bastante frecuencia. Las tradiciones familiares pueden contener errores o simplificaciones. Una investigación documental puede revelar que el antepasado nació en otro lugar, que el apellido original era diferente, o que la familia procedía de otra región.
A veces la investigación confirma la historia familiar. Y otras veces la corrige. En ambos casos permite convertir una historia en un hecho documentado.
En nuestro análisis interno: alrededor del 75% de los casos logran el objetivo principal, el 14% obtiene resultados parciales útiles, y solo una minoría no encuentra evidencia concluyente. Esto es una tasa de éxito muy alta para investigaciones históricas.
Buscar en internet es solo el primer paso. Una investigación genealógica profesional implica identificar las fuentes documentales correctas, acceder a archivos históricos, analizar documentos, y conectar información que a veces se contradice.
Ese proceso es lo que permite transformar registros dispersos en una historia familiar coherente.